OBJETIVO: esa palabra con la que tantos sueñan, que está firmemente arraigada en su diccionario de la vida, sin un objetivo su vida seria un sin sentido, mientras que para otras personas esta palabra es sinónimo de dolor de cabeza, malestar y frustración. Yo te pregunto, ¿qué diferencia hay entre unos objetivos y otros? ¿por qué unos objetivos te generan ganas de pasar a la acción y otros, en cambio, te paralizan y bloquean?

La diferencia, a mi entender, es tan simple como el “quiero” y el “debo”. La gran diferencia entre unos y otros estriba en la forma en la que te planteas el objetivo desde un inicio. Todo objetivo viene precedido de una motivación (lo que te lleva a la acción). Dependiendo de la motivación que te empuja, puedes plantear los objetivos de distinta manera.

Raramente se puede cambiar una motivación, ya que ésta viene precedida de una emoción, créeme cuando te digo que todo lo que hacemos en tu vida viene precedido de una emoción que te embarga y te prepara para llevar a cabo un determinado movimiento, ya sea una emoción puntual como puede ser el miedo a no ser atropellado por un autobús que te va a embestir, o prolongada en el tiempo como puede ser cumplir tu sueño de ser cantante de Country. Esta motivación raramente se podrá cambiar, sin embargo en lo que si puedes influir y en lo que si eres RESPONSABLE es de gestionar la manera en la que planteas dicha motivación y por ende, tu objetivo.

De la forma en la que te plantees tus objetivos dependerá el nivel de compromiso con los mismos. A continuación te doy varios trucos para que ya no tengas excusa y te comprometas al 100% con tu objetivo, para convertir ese objetivo que “ni fu ni fa” en un objetivo de 10!!

  1. EL FOCO (AMIGO O ENEMIGO)

Un objetivo puede ser planteado de dos formas; “quiero alejarme de eso” esto es, formulado en negativo o “quiero acercarme a eso” formulado en positivo.

¿Recuerdas cuando aprendiste a montar en bici? Yo recuerdo que me decían…no mires a la farola si no quieres estamparte con ella!! Lo primero que hacía era mirar a la farola! No será más fácil decir…”mira que hay justo enfrente de ti” Si no hubieran mencionado la farola, ni me habría dado cuenta que estaba allí y, seguramente, mi brazo derecho hubiera salido ileso de esa primera experiencia.

Pongamos el típico objetivo que todos los fumadores se plantean al principio de año: “no voy a volver a fumar o quiero dejarme de fumar”, planteándonos este objetivo de esta manera, lógicamente tiene muchas posibilidades de no cumplirse, no por falta de compromiso, sino porque el foco en el que está centrado su objetivo es, precisamente, lo que quiere olvidar, verá fumadores por todos lados!

Ahora bien, y si en lugar de centrarnos en dejarnos de fumar,  nos centramos en “quiero llevar una vida saludable para poder disfrutar de mis hijos”, en este caso el foco está totalmente centrado en “tus hijos, en la salud y en el disfrute” y el camino que lleva hacía allí es dejar unos hábitos poco saludables, el procedimiento será el mismo, sin embargo el mapa con el que nos encontramos, las gafas con las que miramos al objetivo son totalmente distintas.

De esta manera, un objetivo planteado en positivo, que nos acerca a lo que de verdad queremos conseguir en lugar de alejarnos, será mucho más placentero de llevar, será un proceso algo más lento, paso a paso, aunque mientras lo estés consiguiendo serás más feliz y estarás más motivado a dar el siguiente paso.

  1. DESCUBRE TU PROPÓSITO

¿Te has parado a pensar el para qué quieres conseguir ese objetivo que llevas posponiendo durante tanto tiempo? Generalmente nos planteamos objetivos que no llegamos a cumplir ya que no nos paramos a pensar profundamente en lo que en realidad queremos conseguir o, en cambio, lo que queremos conseguir no está totalmente alineado con nuestros valores.

TÚ TIENES EL PODER DE TRANSFORMAR TUS OBJETIVOS, que para eso son tuyos, puedes hacer lo que quieras con ellos, darles otro enfoque, con el fin de comprometerte al 100% en su consecución, de ENAMORARTE DE TUS OBJETIVOS. ¿Cómo realizar esta hazaña? Sencillamente, descubriendo el verdadero propósito de tu objetivo, el “para que” quiero conseguir esto.

Si ese objetivo no está alineado con tus valores, más vale que lo transformes  ya que tú mismo te autosabotearas. Incluso puedes buscar un propósito que sea de suma importancia para ti y relacionarlo con la consecución de tu objetivo. Llegando a este punto, te aseguro que lo lograrás!!

  1. RÉTATE!!

Para que podamos enamorarnos de nuestro objetivo, éste de ser un OBJETIVO RETADOR!! Las personas más exitosas (entendido el éxito como el desarrollo de una vida plena y feliz) están continuamente retándose, ACCIÓN Y MOVIMIENTO.

El ser humano está creado para retarse y superar obstáculos ya sean externos o internos, somos animales retadores y la mayor satisfacción es cuando te superas a ti mismo.

No supondrá ninguna motivación el plantearte objetivos pequeños y casi al alcance de tu mano, eso sí, no te niego que estarás ni tan cómodo en tu zona de confort disfrutando de las vistas. Ahora bien, si te atreves a mirar detrás de esa gran muralla de límites y creencias limitantes autoimpuestas, te aseguro que no volverás a disfrutar de las vistas desde tu zona de Confort.

Estos tres puntos son tan sólo la mitad de lo que te puedo contar acerca de como enamorarte de tus objetivos. En el próximo post te detallaré los tres siguientes, de momento ¿y si pones en práctica estos?

 

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