Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a aconsejarme, no estás haciendo lo que te pido.

Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a decirme que no debería sentirme así, no estás respetando mis sentimientos.

Cuando te pido que me escuches y tú piensas que debes hacer algo para resolver mi problema, estás decepcionando mis esperanzas: ESCÚCHAME!

Todo lo que pido es que me escuches, no que me hables ni que te tomes molestias por mi.

Escúchame, sólo eso.  

Es  fácil aconsejar, pero yo soy capaz;  tal vez me encuentre desanimado y con problemas, pero no soy incapaz.

Cuando haces por mí lo que yo mismo puedo y tengo necesidad de hacer,   no estás haciendo otra cosa que atizar mis miedos y mi inseguridad.

Pero cuando aceptas simplemente que lo que siento me pertenece a mí, por muy irracional que sea, entonces no tengo por qué tratar de hacerte comprender más, y tengo que empezar a descubrir lo que hay dentro de mí.

 R. O´Donell . El mosaico de la misedicordia

Cada mes nuevos contenidos en nuestra revista AcciónaTe

Tendrás más artículos como este cada mes con tu ejemplar de la revista digital GRATUITA. Los mejores artículos sobre psicología, coaching, educación y mucho más.

Consentimiento

A partir de ahora te enviaremos todos los meses la revista por email, que la disfrutes!

Pin It on Pinterest

Share This