“Me has enseñado que la vida te puede tumbar muchas veces, pero tu puedes elegir volver a levantarte y seguir luchando” Esta es una de las magnificas expresiones que aparecen en la nueva versión de KARATE KID, protagonizada por Jacky Chan y Jaden Smith, que me ha inspirado para escribirte estas palabras acerca de la LIBERTAD DE ELECCIÓN, la libertad de seguir luchando por nuestros sueños.
¿Cuántas veces has caído o fallado en el intento? Seguramente te acordarás de varias veces, varias situaciones que te dejaron sin fuerza ni ganas para seguir adelante, pero dime ¿Cuántas veces te has levantado de esa fatídica caída y has vuelto una y otra vez a intentarlo?
Seguramente, esas veces te has levantado, que no has perdido la fuerza y voluntad, has logrado conseguir tu propósito o si no lo has logrado te invito a seguir intentándolo, si eso es lo que deseas o si te es positivo seguir adelante. En otro post hablaré sobre la posibilidad del abandono de tus propósitos.
Cada vez que retrocedes en el camino, que caes o fallas por la intromisión de algún obstáculo o, en otras circunstancias, vives una experiencia sumamente trágica por la cual ves todo tu mundo desbaratado o roto en mi pedazos, TIENES LA ELECCIÓN de seguir en el suelo consumiéndote por el miedo o la tristeza, también puedes elegir retroceder el camino avanzado en tu sueño por temor a volver a encontrarte con esa pesadilla o, por el contrario mirar cara a cara a tu circunstancia, a tu obstáculo o tu tragedia personal, aceptarla o derrotarla y seguir adelante, aún con miedo o tristeza pero con más VALOR Y ESPERANZA.
Estas elecciones las haces día a día en tu vida, en menor o mayor medida, estas elecciones son las que definen el éxito o el fracaso de las personas que las experimentan. TÚ TIENES EL PODER DE DECISIÓN, son tus circunstancias y tú eliges que hacer con ellas.
Recordamos al bebé que aunque cae una y mil veces antes de dar sus primeros pasos sigue intentándolo, sin miedo, sin juicios y con esperanza de que en el próximo intento lo conseguirá. Y que decir de los adultos que lo observan, animando al niño a seguir avanzando, a seguir intentándolo una y otra vez, sin avergonzarlo y considerando de manera muy positiva los intentos, aunque infructuosos, del pequeño que está aprendiendo.
¿Dónde y cuándo dejamos atrás esa fe y motivación que inspira al bebé a levantarse, a avanzar, a crecer aún cuando se ha caído innumerables veces?
¿En que momento de nuestra vida elegimos dejar de luchar?
En mi modesta y humilde opinión, dejamos de enfrentarnos a nuestras caídas en el momento que aprendemos y empezamos a JUZGAR, tanto a nuestro entorno como, más aún, a nosotros mismos. Cuando nuestros padres, nuestros profesores, nos enseñan que las cosas se deben hacer en el primer intento, que no se deben cometer errores o te bajarán X puntos en el Cole, te castigarán, serás un fracasado.
Es en estos momentos, perdemos la esperanza, cuando nos avergüenza errar ya que se considera un fracaso, cuando consideramos que una segunda oportunidad es para débiles, es estos momentos es cuando ELEGIMOS DEJAR DE LUCHAR.
Te dejo con una reflexión,
¿Y si tuviéramos la misma consideración con las caídas de los adultos que con las primeras caídas de un bebé? ¿En qué se diferencia un aprendizaje de otro?


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